Este proyecto de interiorismo ha transformado una vivienda con vistas al mar en un espacio moderno y acogedor, aprovechando al máximo la luz natural y las impresionantes vistas. El diseño, cuidadosamente detallado incorpora materiales naturales y tonos suaves que crean una atmósfera cálida y relajante. El espejo redondo en la zona del dormitorio refleja la luz y las vistas, fusionando el exterior con el interior de una manera armónica, mientras que el proyector integrado en la sala evita obstruir la vista del mar.
El mobiliario, está compuesto por piezas de líneas limpias y funcionales que maximizan el espacio sin recargarlo. Elementos como la silla de mimbre y los muebles de madera natural aportan un toque de frescura y comodidad. Por otro lado el salón se extiende suavemente hacia la cocina abierta, creando un ambiente fluido y acogedor para disfrutar pudiendo ser separado de la habitación o no mediante una puerta corredera.
El baño también ha sido diseñado con un enfoque minimalista, incorporando una combinación de materiales nobles como la madera y el mármol. El lavabo doble, integrado en una estructura de madera que a su vez sirve de cabecero, resalta funcionalidad. La ducha, de vidrio transparente, y el jacuzzi cerca de la ventana, permiten las vistas al mar mientras se disfruta de un momento de tranquilidad.
Este diseño no solo responde a las necesidades de los residentes, sino que también logra crear un entorno en el que se pueda vivir en plena conexión con el mar.







